Gabriela Vadillo Omaña.


Ya ves, han sido tan largos nuestros silencios, que ya no tenemos nada que decirnos. Yo sé que té me amas yo te adoro, pero estamos extraviados en no sé que camino.

Tal vez podamos encontrarnos, en otra dimensión, en otro tiempo, donde el silencio dice tantas cosas, cosas que callamos, cosas que no recuerdo. Recuerdo que dije que te amaba, más que a mi vida, más que a mi alma.

Después vino el silencio, el tuyo… el mío… la nada. Y ese sentimiento de nostalgia por cosas pasadas. Por cosas que dijimos, por cosas que callamos, por cosas olvidadas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: